lunes, 1 de julio de 2013

La sumisa intestinalidad

Teme al dominante, que empezó estando sometido.
No te sometas a quien se sometió.
No sometas a quien dominó.
A la dominación a través de la sumisión.
Es el camino más corto, el que tiene menos escaramuzas.
Los mayores enemigos entran en la cámara del tesoro como amigos.
Líbreme Dios de los sumisos, que de los dominantes me libro yo.
No hay puñalada que cale más hondo en el corazón que la que se asesta en la indefensión.
El dominante anexiona imperios.
El sumiso desde la intestinalidad los dinamita y borra de la faz.
El sadismo del sometido no tiene parangón en le mundo de la crueldad.

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