lunes, 24 de abril de 2017

Rodar


Chirrían mis palabras como gozne oxidado.
¿Te crispan? es mi intención............
Odio la farfulla.
Nada raso, todo escabroso.
Precipicio de delicados bordes.
Me atraéis en exceso.
Postergo el fin en aras de rendiros.
Ese es mi fin.
El delfín del fin.
Bocas fétidas, cacareadoras de tropiezos.
Me odiáis, y eso me reconforta.
Soy esas décimas de fiebre constante en vuestras vidas.
Soy el mal que os llevará a la tumba.
Tumbaros y haceros rodar por las cuestas será mi éxito.

domingo, 23 de abril de 2017

Cerrar los ojos es ver relámpagos


Soñamos con los traumas.
Con las heridas que nos generan los monstruos.
Con las alimañas que frustran nuestros anhelos.
Acuífero de tristezas en el que naufraga la fe.
Corazones heridos que sólo latieron al unísono una vez.
Ni el calor de mi amigo fiel aplaca mi tormenta.
Ni su hocico húmedo espanta los rayos.
Cerrar los ojos es ver relámpagos, flashazos de temor.

Recortes en los afectos


En todo, hoy en día, hay falta de humanidad. Vivimos ajenos al próximo, en las ciudades se va deprisa y uno ya no se inmuta con lo que ocurre en rededor, y en los pueblos pequeños todos son viejos. 
A nuestros mayores los descuidamos con suma facilidad, los internamos en asilos llenos de extraños, esperando que se mueran más pronto que tarde.
Y decimos que no hay deshumanización. Vemos la vejez como algo molesto y nos planteamos eutanasiar a nuestros mayor. Y lo llamamos dormirlos, pero en realidad es matar.
Recortes en los afectos, recortes en la empatía.
Todo ello para que no hagan ruido, para que nos dejen vivir deprisa.
Este es el bienestar de la longevidad, ser aparcado en las salas de espera de las residencias, ser narcotizados con morfina y así programar para un dia conveniente el fin de nuestros días.

Donosura


No tiene la suavidad artificio.
Es rasa la donosura.
Canino sin ambages que transita el preclaro.
Dovelas dentadas que definen dinteles.
Arcos tallados en el ciclópeo dintel.

sábado, 22 de abril de 2017

La yesca de la verdad


"El mayor enemigo de la libertad es el miedo.
Sin miedo, se es mecha corta que prende el cañaveral de la indolencia, que brillará hasta que el cercenador lo extinga.
Yesca que desaparece después de inundar de verdad el silencio."
Yoransel de Omatog

Gaseoso


"El demonio es un ser gaseoso que tiende al finito, en cuanto a lo que se refiere a conquista y expansión. Nada contamina más que el mal."
Irsia Carolain Sprimbol

Anarquía, acracia


La anarquía es una laguna infecta donde todo se hunde.
Un pozo de miseria donde no existe el orden.
Sin horma todo es conflicto.
Guerra civil de bandas.
Contienda de ácratas que aun negando que lo persiguen buscan poder.
Y no hay poder sin horma, sin cincha, sin fusta.
El individuo sin autoridad no es individuo, es un animal.

Defenestrar el simbolo


"Descuidar las formas siempre nos lleva al desorden, se empieza por defenestrar el símbolo y se termina por tirar por la ventana al representante de la ideología que no nos es simpática."
Yoransel de Omatog

jueves, 20 de abril de 2017

Guillotina


"Cuando la belleza interior o exterior del otro nos hiere, aflora la aristofobia, el síndrome de Procusto, o la nueva casta que para enrasar, reclama que vuelva la guillotina."
Irsia Carolain Sprimbol

Grabaciones a Marhuenda


"Creo que la intimidad de nadie soportaría la palestra. Cuidado con las ganas de picota de algunos y los escarnios en plaza pública, sin periciales y juicio. 
La lectura de las conversaciones privadas y de ámbito íntimo y doméstico deben ser tomadas con pinzas, nunca deben ser leídas en su literalidad y por supuesto deben ser estimadas como fruto de unos contextos de desahogo y confianza, en los que rigen unos códigos que no son fáciles de extrapolar."
Irsia Carolain Sprimbol

El no


Tenía ganas de que vinieras.
Ganas de que volvieras a demandar mi aroma.
Ganas de sentir que tarde o temprano me necesitarías.
Ganas de probar que mi boca no tenía rival.
Tenía tantas ganas, que nublaba tu tardanza el disfrute de mi soledad.
Tenía tantas ganas, que al fin has vuelto.
Y has vuelto con ansias a pedirme un beso.
Y yo sintiendo un sublime placer, te he dicho que no.
El no, es como la venganza, un plato lento, un plato que se hace esperar.
El no, es frío, postre helado que con discreta soberbia se debe ofrendar.

Maduro, el malvado gorila


Muy lamentable que se retuerza la ley para masacrar un pueblo, que se arme al que odia, que se reprima a balazos al disidente, al que muestra pacíficamente su legítima propuesta, pero que hiere con la blancura de su presencia y pone aún más luz sobre los reiterados delitos de esa trama de matones, que encaramados torticeramente en el poder se resisten a soltarlo por miedo a ser juzgados por el pueblo al que han arruinado, vejado y sometido con cruel inhumanidad.
Maduro y sus adlateres terminarán rindiendo cuentas, terminarán pagando por su osado y antidemocrático proceder, por su falta de empatía con el administrado.
Venezuela tristemente está sufriendo una dictadura avalada por mucha vampira progresía, que se fue allí a asesorar a un gorila conductor de autobuses, que les pagaba muy bien unos consejos sectarios, liberticidas y crueles para eliminar al opositor.
Triste ver el rico vergel venezolano arrasado por esta fauna de terroristas, de pueriles y peligrosos gobernantes, de ladrones sin formas que saquean a su pueblo, sumiendo en esta hambruna incomprensible a este maravilloso país.

miércoles, 19 de abril de 2017

Desorden de insomnes lluvias


Despierto zaleado por los sueños de huracán.
Desbaratado por la tormenta de premonitorios flashazos.
Descanso demoledor del que huyo abrazando la narcotica vigilia.
Desorden de insomnes lluvias.
Horrísona y desestabilizadora tempestad.

martes, 18 de abril de 2017

Aristofobia


Siempre que en nuestra cainita tierra aparecen individuos privilegiados, la masa no sabe aprovecharlos y a menudo los aniquila. Abel el bueno, el bello Abel, genera el peor de los pecados capitales, la insufrible envidia. 
El vulgo siente una fatal atracción por el inferior, por el chaparro que no proyecta sombra. Y con esa ciega pasión, que encumbra tuertos, la marea de la turbamulta ahoga ángeles, pulcrísimas mariposas.
Así se explica la aristofobia, el odio a los mejores, al que nace con talento para sobresalir. El odio al pulido, al que doma sus cualidades hasta la cuasi perfección, porque la perfección no existe pero el aristocrático coronado sabe como se puede dar y lograr. 
Suelen terminar en los patíbulos los altos, los sublimes, los generadores de plasticidad, los poetas, los inventores de belleza, los que desde la cuna nacieron tildados, los tocados por la celestialidad, los tocados por la ejemplaridad, los que se anticipan al futuro. 
Es muy peligroso ser esforzado, ser divino, entre tanto rastrero y parásito vulgo, ebrio de zafiedad.
Envidiar, círculos de envidia, vecinos envidiosos, que no saben soportar su elocuente inferioridad.
Triste vicio defenestrar al sublime, decapitar y colocar en la picota al regio, para así poderlo escarniar. Terrible sino el del más cabal y cualificado, el del humano ejemplar.
Por todo esto, los que tienen grandeza se aíslan del mundo y no suelen hacer vida política.  

Síndrome de Procusto


Cercenar es una mezquina prerrogativa de inferior.
Es la uniformidad el pantano donde se crece el ramplón.
Síndrome de Procusto.
Siempre te decapitan en el descanso.
En el lecho que mide tu fuerza de superior.
Odios de miserables que en el berrido soez encuentran la trama para amparar su delito.
Tuertos que enarbolan el estandarte de una perfección atroz y amputadora.
Primeras filas de tarados por natura.
Primeras filas de usurpadores.
De crueles verdugos que solo brillan en la carnicería y la aniquilación.
Sin ángeles, los córvidos arroparan ahora al semidios.