Ladrones de lagrimas.
Pescadores en el mar de los sollozos.
Estrellas rateras de rescoldos.
Os calentáis con las brasas de la penuria.
Con el hambre del desamparado negociáis.
Cazadores de dramáticos trofeos que exhibir en vuestro circo de usura.
Caridad de rédito, de grasa, de sufragio.
Defensores de pasillo, foro y galería.
Representantes que no representáis a quienes en la promesa el voto robáis.
martes, 4 de febrero de 2014
Ivernación
Los ausentes rayos de sol.
El ruido constante de lluvia.
La noche temprana y el día poco madrugador.
Empapados estan los gorriones, los gatos y las macetas.
Frió húmedo todas las horas de sombra y más sombra.
Gris y negro perennes de largo invierno.
Cristales de vaho y horas de brasero.
El ruido constante de lluvia.
La noche temprana y el día poco madrugador.
Empapados estan los gorriones, los gatos y las macetas.
Frió húmedo todas las horas de sombra y más sombra.
Gris y negro perennes de largo invierno.
Cristales de vaho y horas de brasero.
Escoger mejor que enderezar
Como enderezar un canalla.
Fastidioso drama de sollozos convulsivos.
La bella flor de la edad.
Que se rinde al llanto ante cualquier desaire.
Bromas de ciego querer.
Escoger para cruzar el umbral del futuro.
Escoger para no sufrir por amor.
Fastidioso drama de sollozos convulsivos.
La bella flor de la edad.
Que se rinde al llanto ante cualquier desaire.
Bromas de ciego querer.
Escoger para cruzar el umbral del futuro.
Escoger para no sufrir por amor.
El guión de los asuntillos
Cotejo para descartar.
Son las necesidades del éxito.
Duro trabajo al que muchos aspiran y uno solo gana.
Serpientes que avanzan retorciéndose.
Camino de méritos y asuntillos.
Extraños relatos guionizados para hipnotizar.
El circo con guión es magnifico.
Es magnifica mi ascenso de perdidas, mi ascenso de perdición.
Son las necesidades del éxito.
Duro trabajo al que muchos aspiran y uno solo gana.
Serpientes que avanzan retorciéndose.
Camino de méritos y asuntillos.
Extraños relatos guionizados para hipnotizar.
El circo con guión es magnifico.
Es magnifica mi ascenso de perdidas, mi ascenso de perdición.
El buche agrio
En la penumbra donde los susurros suenan como gritos.
En la balsa de mis placeres secretos.
En las lenguas que cierran llagas.
En la rendida esclavitud de mi religión.
Que a solas y solo en mi alcoba de los Santos yo profeso.
En el limbo de mi casa.
En el desprendimiento más absoluto.
En la miseria que me hace Libre.
En el baluarte que me libra de la escorrentía.
En la cámara más intima, en mi recámara.
Donde solo llega el trino de las bandadas de gorriones que alimento cada mañana.
Donde la urraca amiga me cuenta tus devaneos al llegar el alba.
Sin ruido ya no hay molestias, ya no hay molestias sin ningún ruido.
Solo cruje en la ausencia de mi anterior nido, el buche agrio de las que por envidia montaron en cólera.
En la balsa de mis placeres secretos.
En las lenguas que cierran llagas.
En la rendida esclavitud de mi religión.
Que a solas y solo en mi alcoba de los Santos yo profeso.
En el limbo de mi casa.
En el desprendimiento más absoluto.
En la miseria que me hace Libre.
En el baluarte que me libra de la escorrentía.
En la cámara más intima, en mi recámara.
Donde solo llega el trino de las bandadas de gorriones que alimento cada mañana.
Donde la urraca amiga me cuenta tus devaneos al llegar el alba.
Sin ruido ya no hay molestias, ya no hay molestias sin ningún ruido.
Solo cruje en la ausencia de mi anterior nido, el buche agrio de las que por envidia montaron en cólera.
lunes, 3 de febrero de 2014
Buitres que intentan pasar por loros
Exigencias que a nosotros no nos exigimos.
Dureza con el otro que contrasta con nuestra indulgente blandura.
Con lupa miramos motas y en nosotros no vemos enormes dunas.
Dureza con el otro que contrasta con nuestra indulgente blandura.
Con lupa miramos motas y en nosotros no vemos enormes dunas.
Armado para sobrevivir
Buscando la perfección donde nadie la ve.
Donde los mordaces y descarados no pueden verla.
No se practica la cortesía con los desheredados.
Los que no quieren ser redimidos odian a los redentores.
Inmiscibles son el agua y el aceite.
Si extiendes la mancha nadie te tirará una piedra.
Canal de delitos que con pequeños capilares compromete al vulgo para someterlo en la complicidad.
A veces huir no es suficiente, es necesario huir y armarse, no para atacar, solo para sobrevivir.
Donde los mordaces y descarados no pueden verla.
No se practica la cortesía con los desheredados.
Los que no quieren ser redimidos odian a los redentores.
Inmiscibles son el agua y el aceite.
Si extiendes la mancha nadie te tirará una piedra.
Canal de delitos que con pequeños capilares compromete al vulgo para someterlo en la complicidad.
A veces huir no es suficiente, es necesario huir y armarse, no para atacar, solo para sobrevivir.
El roble añoso
Muere lentamente el roble añoso, gigante que creí que estaría allí vivo siempre.
Me tantea el zaino sabiendo que soy dedil y puede hacer que se tambalee mi reinado.
Es cínico que en la cúspide los amigos sean del ganador.
En el exilio nadie te compaña, en la derrota solo eres tu el derrotado.
Tus vasallos de ayer, son hoy sus vasallos.
El poder solo compra el hoy, sin poder ya nada compras.
Me tantea el zaino sabiendo que soy dedil y puede hacer que se tambalee mi reinado.
Es cínico que en la cúspide los amigos sean del ganador.
En el exilio nadie te compaña, en la derrota solo eres tu el derrotado.
Tus vasallos de ayer, son hoy sus vasallos.
El poder solo compra el hoy, sin poder ya nada compras.
Los melosos crímenes
Los melosos crímenes.
Surcan mi rostro las cicatrices de la mano de almíbar.
Del beso de Judas.
De los ojos brillantes en los que no vi el engaño.
De la tierra extranjera que nunca me acepto.
Caricias amputadoras de alcurnia.
Sin pruebas fehacientes.
He tenido que escapar para poder contarlo.
Surcan mi rostro las cicatrices de la mano de almíbar.
Del beso de Judas.
De los ojos brillantes en los que no vi el engaño.
De la tierra extranjera que nunca me acepto.
Caricias amputadoras de alcurnia.
Sin pruebas fehacientes.
He tenido que escapar para poder contarlo.
La distancia no es el olvido
En los frías lluvias me olvido de mi mismo y solo no te olvido a ti.
Con las manos agarrotas aun al sol solo garabateo tu nombre.
Con los pies frío y la cabeza alborotada de pensarte solo a pesar del dolor pienso en ti.
La distancia solo hace distancia, la distancia no hace el olvido, en la distancia nada olvido de lo que viví junto a ti.
Con las manos agarrotas aun al sol solo garabateo tu nombre.
Con los pies frío y la cabeza alborotada de pensarte solo a pesar del dolor pienso en ti.
La distancia solo hace distancia, la distancia no hace el olvido, en la distancia nada olvido de lo que viví junto a ti.
La diseccionadora luz del sol
Necesito el auxilio de los fuertes brazos y los labios sinceros.
La verdad es una figura hermosa que tiene pocos seguidores.
La velamos para que no nos espante e incomode.
No hay preguntas ofensivas, hay respuestas que generan ofensa.
Protocolos para mentir, protocolos para no herir.
Orgullo y soberbia de imperfecto, que en la cara buena y el acicalado se convencen.
Velos para vivir, mentiras para no morir.
Estrellas del inframundo que no resisten la diseccionadora luz del sol.
La verdad es una figura hermosa que tiene pocos seguidores.
La velamos para que no nos espante e incomode.
No hay preguntas ofensivas, hay respuestas que generan ofensa.
Protocolos para mentir, protocolos para no herir.
Orgullo y soberbia de imperfecto, que en la cara buena y el acicalado se convencen.
Velos para vivir, mentiras para no morir.
Estrellas del inframundo que no resisten la diseccionadora luz del sol.
Es mi talante mirar de frente
Es mi talante ir con el corazón en la mano.
Sin custodia, sin cautela.
Exhibiendo la bandera de mis pensamientos.
Libérrimo acto de desprotección.
Es mi talante regar naranjos y arrancar cizaña.
Es mi manera de proceder abierta.
Sola me sale de las entrañas.
Entrañas francas que a algunos extrañan.
Es mi talante luchar de frente.
Enfrentar afrentas con la frente alta.
Mirar al fondo del turbio estanque de la calumnia.
Y tras la sórdida inmersión salir sin macula.
Sin custodia, sin cautela.
Exhibiendo la bandera de mis pensamientos.
Libérrimo acto de desprotección.
Es mi talante regar naranjos y arrancar cizaña.
Es mi manera de proceder abierta.
Sola me sale de las entrañas.
Entrañas francas que a algunos extrañan.
Es mi talante luchar de frente.
Enfrentar afrentas con la frente alta.
Mirar al fondo del turbio estanque de la calumnia.
Y tras la sórdida inmersión salir sin macula.
La metralla de los segundos
Tu puedes parar, pero nada para.
Ni un respiro se da el mundo en su ajetreo.
Las días cargados de horas.
Las horas cargadas de nuevas heridas.
Metralla de segundos que en el paredón donde me abandono me fusilan.
Ni un respiro se da el mundo en su ajetreo.
Las días cargados de horas.
Las horas cargadas de nuevas heridas.
Metralla de segundos que en el paredón donde me abandono me fusilan.
domingo, 2 de febrero de 2014
La fortificación del alma
Estrechos y tortuosos corredores, adarves tras la pétrea protección.
Que tropas moveré, que armas desplazaré, que estrategia tendré.
En la inquietud y en la mano temblorosa encontraré la fuerza que no me da el número.
Es el temor la fuente de la bizarría.
La fortificación de un alma fuerte resiste todas las envestidas.
Que tropas moveré, que armas desplazaré, que estrategia tendré.
En la inquietud y en la mano temblorosa encontraré la fuerza que no me da el número.
Es el temor la fuente de la bizarría.
La fortificación de un alma fuerte resiste todas las envestidas.
Eructan sapos
En las alcobas donde eructan los sapos.
En el bajel de las miserias.
En el viaje al matadero.
En el rendido que nos rindió.
En los hilos de gloria efímera.
En el ruido de la gamella.
En los gorgojeos de los verdugos.
En los cimientos de sangre que hay en mi casa.
En la calma que precede a la tormenta.
En la tormenta que incubo yo.
Sapos sin gloria.
Eructos lenguaje de miserables.
Gamella llena de sangre tras la tormenta.
Corta el verdugo el hilo de vida.
Se acaba mi casa en la rendición.
En el bajel de las miserias.
En el viaje al matadero.
En el rendido que nos rindió.
En los hilos de gloria efímera.
En el ruido de la gamella.
En los gorgojeos de los verdugos.
En los cimientos de sangre que hay en mi casa.
En la calma que precede a la tormenta.
En la tormenta que incubo yo.
Sapos sin gloria.
Eructos lenguaje de miserables.
Gamella llena de sangre tras la tormenta.
Corta el verdugo el hilo de vida.
Se acaba mi casa en la rendición.
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