jueves, 20 de noviembre de 2014

De cumbres y encumbradores

La clave no está en coronarse.
Si no en ser coronado.
Primeras filas para las que se es llamado.
Hay reinos de soledad que por el vulgo no son compartidos.
Coronarse no tiene eco.
Tiene mucho eco ser coronado.
Hay cumbres a las que uno no asciende, es ascendido.
Olimpos de becerros de oro.
Ídolos por el pueblo encumbrados.
Hay llanos sin pleitesía.
Y cumbres nocívamente endeudadas, con los encumbradores.

Para descansar está la PAZ

La paz siempre llega.
Aunque no hayas emprendido guerras.
Aunque te hayas reservado de las contiendas.
Aunque hayas faenado con las contiguas batallas.
La paz llega e irrumpe en la sala iniciando la cacharrería.
Iniciando el periodo donde revolverán tus papeles.
Donde se repartirán tus caudales.
Donde las necias pisotearán tus letras de amor.
Para ti llega la paz.
Pero para tu legado llega la contienda.
Llega la rapiña de las grajas.
Llegan las que ajaran en el uso diario tus exquisitos ajuares.
Te reservaste y te has ido sin reservas.
Cuidaste y ahora eres pasto del descuido.
Mimaste y ahora lo tuyo cae en el olvido.
Así es y será, y a otros ya les ha sucedido.
Y a las grajas gritonas les sucederá

Hambre

Es una batalla perentoria.
Es un revuelto torrente.
Si nace turbio, transcurre turbio.
No es dar limosna.
Es remontar el cauce y aplicar dignidad.
El hambre se sabe donde nace.
No la subsanes donde muere.

Lo limitado y lo sin limites

De oportunos y oportunistas.
Sabe a poco la oportunidad.
Asquea el oportunista.
Son distintas formas de utilizar las puertas.
Son distintas formas de entrar.
Entran por la debilidad.
Entrar con un acreditado equipaje.
Lo oportuno está vestido de lógica.
El oportunismo de estafa.

Una Gran Mujer que fue Duquesa

Cuando uno no hace distingos, entre todos se distingue.
No es la clase un arca cerrado.
Es campo abierto.
No es la clave restringir quien entra.
Si no que todos entren, y queden complacidos por el aire del espacio cuando salen.
No es grande lo grande.
Es grande lo pequeño.
Que de tanto darse se hace grande.
Desintegrado en mil fragmentos lo pequeño con sus pequeños gestos se extiende.
Tormentas de amor que a todos empapa.
No fue una Gran Duquesa,
Era una Gran Mujer que fue Duquesa
La Clase no discrimina, se discrimina solo el sin Clase.

Postrimeras horas

Tiene el viento de la muerte la destreza de colarse en todas parte.
Invitado sin invitación.
Hálito frío.
A todos llega, de todos se apodera.
No se le resiste ninguna heredad.
Complace con sus bajas a los herederos.
Rapiña de postrimeras horas.
Besos de extraños que tienen que urdir de nuevo el entramado de los favores.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Hundir

Que fácil es hundir.
Que difícil hacer flotar.
Flotar es todos los días.
Hundir es una mano negra que obra en un segundo.

Nunca el amor la espera

El temor tiene la fatalidad de precipitar los acontecimientos.
Tiene la mala virtud de descarrilar los segundos.
De descarrilar horas.
De estropear los sosegados finales.
Lo que llega con el temor.
Llega envuelto en la fría niebla de la quemazón de los celos.
El amor verdadero nada teme porque del amado no recela.
Porque aunque a veces llega la traición,
Nunca el verdadero amor la espera.

martes, 18 de noviembre de 2014

El final

Temo la impaciencia.
Soy tan impaciente.
No resisto la magnética atracción de los finales.
No resisto estar en el principio ignorando el final.

Filiados

Adictos, adeptos y con filiaciones.
Seres con fobias.
Escasos son los no tiznados.
No me digas que no quieres.
No me digas que no odias.
Si lo reconoces.
Lo puedes domar.
Lo puedes cinchar.
Lo puedes apartar.
Para tus sentencias no filiar.

La amputadora rima

Aire en la sala que arrastra partituras de drama.
Broncas notas de decepción.
De paladar amargo de forzados silencios.
No dicta mi alma el compás.
Lo marca la brisa heladora,
Brisa impuesta desde el que no sabe tocar.
Desde el que castra porque nació castrado.
Tullidos por sistema.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Silenciados

Se rompen tantas cosas todos los días.
Se rompen sin hacer ruido.
Se rompen sin que nadie se percate.
Añicos en silencio.
En la sala a solas.
Sino de tiempos rápidos.
De tiempos tan comunicados.
Que uno termina muriendo solo.
Solo entre tanto inútil ruido.

Con valentia

El que poco aprieta, poco retiene.
No se puede asir una azada con suavidad.
Es la fuerza la que abre el surco.
No se puede inculcar valor si se empuña el orden sin valentía.
No siembra la palabra.
Siembra el acto de sembrar.


El sistema ampara carroñeros

Los que piden permanentemente piedad son los que nunca la conceden.
No existe el orden para el buitre.
Para él solo existe la oportunidad.
La oportunidad de saltar sobre la moribunda presa.
Primero famelizar, que luego ya el hambre rendirá.
El sistema ampara carroñeros.
Y desampara a las ovejas que serán la futura carroña.

Con el roce

No es urgente correr a amar.
El amor con el roce solo llega.
El amar con fiereza.
No es amar como una fiera.
No tienen prisa los besos.
Amar, Siempre se ama.
Todos amamos a diario.
Pero el amor no se hace con urgencia.
El amor es un embeleso en la caricia.
Alimento de las sonrisas de la mañana.