viernes, 22 de noviembre de 2013

No atiende a razones

EL DOLOR NO ATIENDE A RAZONES.
Victimas de una gota.
De la última gota.
Después de haber sobrevivido a mil cataclismos.
Es la última gota la que nos devasta.
Es la última gota la que nos aturde y ciega.
No atiende a razones la riada del cansancio, de la tristeza, del desapego.

Espuma de pizarra

Espuma de pizarra y matorral.
Flotan en las aguas las tardías hortensias.
Corre el agua dulce hacia la mar.
Y la fuente madre llora la pena.
De nada poder hacer ya.

Demasiadas horas

Demasiadas horas sin luz.
Demasiadas horas en vela.
Buscando en el sueño restañar heridas.

Guerras de pródigos

Viejos portones, cuantas veces os habréis cerrado para no dejar entrar en casa la guerra.
Guerras fratricidas.
Guerras de sangre.
Guerras de pródigos.
Contra laboriosos ahorradores.
Guerras para volver a repartir porque lo que os toco ya os lo habéis gastado.


Piedras de molino

Piedras de molino son las mentiras.
Mentiras de lenguas envenenadas.
Vertidas para ayudar a morir.
Asfixia bajo el peso de las calumnias que congestiona la caja torácica.
Manos que estrangulan inocentes por la ira que les provoca estar a su sombra.

Chalanes

Tañen las campanas con gemidos de muerte.
Tañen mientras se quiebran estrepitosos los castaños.
No has sido velado y ya tu herencia funden.
Chalanes a los pies de tu cama tus pinares y olivares venden.
Lo mucho que ahorraste, hoy tus herederos malvenden.
Dilapidan los hijos de tu sangre.
Tu privación es su capricho.
Tu sudor su juerga. 

Con bondad

En mi regazo hay calor.
Para el que con bondad a el se acerca.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Los cuervos

Dios alimenta con el roció del cielo a los cuervos.
Esperando que en su libertad y gracia dejen de ser carroñeros.

fisonomías proféticas

Hay fisonomías proféticas. 
Que predicen la fatalidad de su existencia.
Corderos que tienen marcado en sus ojos.
Que serán victimas de un crimen.

Manos para robar

Los que nos gobiernan no tiene ojos para vigilar.
Los que nos gobiernan solo tienen manos para robar.
Buscan sus logros.
Buscan sus beneficios.
Y no les importa nada desmembrar España.

Cañonazos

Cañonazos en la noche.
En el estanque de las garzas.
Batallas en el jardín del edén.
En la glorieta de las araucarias.
Bolas de fuego que iluminan mientras destrozan los nidos de las calandrias.
Prende mechas la envidia para que crezca solo cizaña.

Nueva vida

Un gorrión ha muerto de frío.
A los pies de la centenaria higuera.
Entre hojas amarillentas de otoño.
En la tierra húmeda que dará nueva vida.

Golondrinos en el sobaco

Condes sin corona.
Castillos de naipes.
Corros de las patatas.
Farfullas de condado.
Golondrinos en el sobaco.
¿Qué se creen de España? Ombligo.

Granada de amor

Sangran los latidos de la abierta granada.
Sangran las ofertas no correspondidas.
Sangra la cornada en el desnudo pecho.
Se desangra la vida por la herida en el vulnerable y sincero corazón.
Te entregué mi corazón y pisoteaste con desprecio mi jugosa granada.
Granada de amor.
Granada abierta de entrega.

Los barcos

Los barcos que se van y no vuelven.
Que zarpan en la noche cargados de tesoros.
Cargados de asuntos pendientes.
De abrazos pendientes.
De besos pendientes.
De palabras pendientes de amor.
Zarpa en la noche lo que no hicimos, lo que no dijimos, lo que nunca ya podremos escribir.
Barcos de cuentas pendientes.
Barcos que nos quedan en el puerto con el equipaje desasosiego.
Barcos del último viaje, al último puerto.
Bracos de viajes que dan miedo.
Partidas que atenazan en lo inamovible de lo ya estancamente vivido.