jueves, 15 de mayo de 2014

Ahogo mi alma

Ahogo mi alma con palabras.
Ahogo mi alma con empalagosos combinados.
Melifluos alcoholes.
Sé que ya no me quiero.
Sé que ya no me quieres.
Miel de opiáceos para tragar sinsabores.
Vivo entre espinas.
Vivo entre laceraciones.
Vivo sin querer ya vivir.
Es la quemazón de tantos años de sed.
Sed por ti que nunca sacie.

Aventar

Vislumbro que moriré por un exceso de curiosidad.
No soporto las copas opacas que impiden ver el color de lo que bebes.
No soporto las puertas cerradas que esconden escabrosidades.
No soporto la pulcritud de las que aventan chismes.
Saber es complicado.
Saber te complica la vida.
No soporto engañar.
No soporto ser engañado.

Detrás de todo siempre hay un interés

Princesas dolidas.
Princesas con los pies doloridos.
Princesas de oficios a deshoras.
Reinas tiranizadas por la ceguera.
Por la marea que las arrastro a esa extraña costa.
De extraños náufragos.
Heridos por el infortunio de la disociación.
Por una lucrativa vorágine que crea cautivos.
Adictos servidores de la sombra.
Esclavas de antiguo oficio.
Esclavos demandadores de psicotrópicos y complacientes esclavas.
Detrás de todo siempre hay un interés.
En tus vicios y necesidades alguien está interesado.

Las guerras intestinas

Obligados a transitar por estrechos pasillos.
Embarcaderos de destinos inciertos.
Agresivos espacios donde es imposible girar.
Fácilmente en la angostura se enzarzan nuestras cornamentas.
Yo no soy tu enemigo, yo no soy tu rival.
Yo no he creado el sistema que nos ciñe y comprime, impidiéndonos virar.
Son las guerras intestinas la más eficaz de las armas para en el sistema nada cambiar.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Derribada a tus pies


Al gallo más valeroso, los cobardes en grupo le pican la cresta.
Sobresale el talento, pero es hundido por la marea de los mediocres. que nacieron sin él.
No se puede ocultar una torre, si está en pie.
Pero se pueden desdibujar sus escombros, si está derribada a tus pies.

Debo ser sombra

Soy ya un adversario sin voluntad. 
Que se rinde cansado en el lecho de las viboras.
Con las fuerzas menguadas.
Con los lazos rotos.
Con las manos desatadas.
Extenuado para seguir avanzando.
Cerraré los ojos entre los enemigos.
Saciaré mi sed entre las alimañas que me han hundido.
Sellaré mis llagas en el aire hostil.
Hoy no es mi día.
Mañana sé que tampoco.
Pero camuflado entre la maldad resurgiré.
Debo ser sombra, debo ser escombro, debo ser rendido rival.

El sol de mi decepción

Soy el blanco de tus risas.
Soy el que cada mañana te hace reír.
Soy el que en la arena del circo con tus desprecios cree morir.
Amor que caro te vendes.
Amor de ojos vendados.
Amor que elije amante de un modo tan desacertado.
Soy tus risas. aunque quisiera ser tu sol.
Eres tu mi sol pero solo traes a mis tristes ojos lagrimas de decepción.

Puñado a puñado podría cambiar de sitio el mar.

Nada se desdibuja el horizonte.
No emborrona el cielo ni una solo nube.
Día de claridad y gloria.
De esperanzas puestas en que algo bueno este día traerá.
Gorriones y más gorriones llenan esperando su comida el emparrado.
A todos alimento, viéndolos alimentados yo me doy por pleno y saciado.
Que bella es la vida, que bello es cuidarla.
Es tan fácil crear un pequeño vergel.
Un remanso minúsculo de paz.
Si pudiera mi mano extender este estanque de amor.
A las fincas aledañas, a los pueblos aledaños.
Llevaría en mis pequeñas manos.
Pequeños puñados de lo que los habitantes de las tierras necesitaran para ser felices.
Para hacer de su entorno un vergel.
Unos tienen tanto, unos derrochan tanto.
Unos tienen tan poco, unos serian felices con solo un poco.
Pequeños puñados de niño que sabe que si quisiera con sus manos y viaje a viaje podría cambiar de sitio el mar.

martes, 13 de mayo de 2014

Solo por ti mirado

Miradas veladas que te taladran, con más que fuerza.
Rinde el fulgor tras la red, con la que rindes y pescas.
Sombras metálicas de ser victorioso.
Animal de felina mirada.
Solo te miro a ti.
Solo por ti quisiera ser mirado.
Solo para ti rendido.
Solo por ti querido.

Palizas lejanas

Palizas bajo la luz tenue.
Tras los velos, que desdibujan atrocidades.
Solo nos llega el murmullo del llanto del desamparado.
Palizas lejanas, radiadas por voces neutras.
Caridad de lejos, que nada implica y que nada sacrifica.
Actos para modular muy bajita la voz de la adormecida conciencia.
Egoísta confort que tan poco o nada comparte.
Monstruos que en el extrarradio de nuestra calidez cercenan derechos.
Monstruos consentidos e incluso aplaudidos, por los monstruos que en nuestro estado de placer viven muy bien.
Palizas y ultrajes tras el cortinón de nuestro lujoso salón.

El peligroso oficio de soñar.

Arrogantes son los que se ríen de quien sueña.
De quien es castigado a vivir soñando.
A dormir soñando.
A despertar deseando materializar los sueños.
Arrogantes sois los que os reís. 
De los que han nacido con el peligroso oficio de soñar.

Se abre la tumba donde la espera el marido

Raro es el día que las campanas no doblan.
Doblan por otro que ya se ha ido.
Otro que ha muerto solo.
Solo en las salas del abandono.
Sin perrito que le ladre.
Sin mano amiga que le coja la mano.
Sin el interés de un ser amado.
Sin un interesado en mitigar el dolor de la partida.
El dolor de esperar partir.
Porque para eso lo dejaron allí.
Para precipitar su partida.
Otro muerto solo se ha ido.
Y al entierro y reparto su familia ha venido.
Plañideras malvadas que se sienten aliviadas tras la partida.
Hijos cobardes que no impusieron en sus casas, a sus mujeres zafias, el calor de las últimas horas de su madre.
Se enfría el cuerpo en el velorio de ruidos.
Y se abre la tumba donde la espera el marido.

Entre tantas rosas la paloma es coja

Entre cuervos y grajos es su majestad un palomo cojo.
Cojera multicolor de hijo de urraca adicta al brillo y repiqueteo de las pulseras.
Palomita blanca de la otra acera.
Amante del hombre recio del monte.
Amante del amor bizarro. 
Hombre que en otro hombre busca el pecho con el que acompasar latidos.
Amor inter pares.
Amores de palomas locas de paz.
Entre tantas rosas la paloma escoja.

lunes, 12 de mayo de 2014

La expresa negación

Hilarante es mi llanto para quien con denuedo lo ha perseguido.
Es el martirio de la tarde de azahar.
Ebrio de hambre de consuelo.
Me emborracha el aroma del tiempo sin nadie.
Me muero en la sed de la prohibida boca.
En la cruel y expresa negación.

Comer nabos es un lucrativo manjar

Es todo un lodazal.
Se dan aire los ladrones mamporreros.
Caminan con la cabeza muy alta.
Se sientan tiesos en las primeras filas.
Aturden con sus palabras de pueblo corto.
Que salen enlodadas con el tufo de la última polla.
Todo vale para medrar.
Incluso el hacer del comer nabos el más exquisito y lucrativo manjar.