jueves, 8 de diciembre de 2016

Cazamariposas

Los recuerdos nos impiden morir.
Vivimos en ellos aún sin nombre.
Bellísimas fotografías que velan nuestra memoria.
Belleza que fue y el extraño rememora.
Atrapo instantes en mi cazamariposas.
Aleteo de ángeles que se fueron.
Pero su semblante aún sigue aquí.

Cazador


Presos de la espera.
Esperando ser tu presa.
Apresados por la caza.
Cazados por la presa.

Coleccionista de porcelanas


No complace lo que está al alcance.
Nos obsesiona lo inalcanzable.
La bendita y loable pureza.
Reinos sin tránsito.
Reinos virgenes que nadie aun ha transitado.
Amante de las rarezas.
Señor de las vitrinas.
Poseedor de lo frágil.
Coleccionista de porcelanas.
Para muy pocos.
Sólo para mi.
Deleites tildantes.
Tildado por los alambicados disfrutes.
Por las frutas de los jardines prohibidos.
Por la prohibición de visitar los privados jardines.
Atmósferas doradas para los exquisitos paladares.

Turbulencias


Mi lengua como alada mariposa 
se rinde a las turbulencias del incendio.
Flamígera tormenta 
que acabará por devorarme.
Somos el calor que nos sacude.
Somos la frialdad que nos aplaca.

Estirpe


La suavidad me empapa mientras llueve.
El sigilo me hiere mientras espio.
Perdón que demoro.
Rendición que aplazo.
Y sin plaza divago.
Y sin lluvia me empapo.

Sólo


Sólo abarca quien comprende.
Sólo abraza quien acepta.
Sólo gana quien se rinde.
Los fragmentos siempre mienten.

Desierto

En las islas habita el desierto.
En mi desierto protejo mi calma.
Campo abierto en el que puedo apuntar.
Con la mira a las alimañas.
Campo arrasado en el que no quiero.
Que nada turbe mi olvido.

La mesura demora

Lleno de cólera el estanque maldito.
Entre el bufar de los sapos.
Lo lleno a sabiendas de que no tiene aliviadero.
Solo arrasadora riada cuando estalle el dique de mi paciencia.
Cuando impaciente reclame el sitio que la zahinidad me niega.
El sitio que la mesura demora.
La torre que legítimamente gane.
Ambar de senectud que olvida contiendas.
Ambar de olvido que lejos aun estás.
Somos el capricho de las tormentas.
Vemos sólo el horizonte que nos obcecamos en ver.
La mesura traza estrategias pero también arma al rival.
Demorar es perdias henchido de cólera.
Es perder días sin poder aliviar.

El sabor de la rendición


Me envuelvo en las mantas que tapan destrozos.
En la resina del alba.
Confort de caricias fieles.
De lenguas que con amor sanan llagas.
Cuido el infierno con la esperanza de hallar el cielo.
Entre cuatro paredes se encierra mi gloria.
Se esconde tras las tapias muy altas.
Tras las cortinas escondo mi alborozo.
Mi carcelero oasis de paz.
Soy lo que abarco.
Soy lo que el calor de mis brazos puede abrazar.
Sabe a lumbre mi espera.
Sabe a carne de membrillo.
Sabe a infancia perdida,
Perdida y rememorada.
En los colores de los caquis
En las granadas del suelo del pasillo.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Inflexibilidad


Nada atrapa tanto como la sectaria necedad.
Cárceles de inflexibilidad.
Contubernios de inmaduros totalitarios.
Reducidos enfermos de la inconveniencia.
Idílicos delirios de enfermo mental.
Visiones mesiánicas de dictador.

Temor y languidez


La muerte llega y lo sume todo en una languidez escalofriante.
Lazos de hielo que estrangulan el vigor.
Frías aguas que doman y rinden la furia.
Caballos que se desploman y abren la brecha de la torre.
Arenas pantanosas que atenazan y abrazan.
Imágenes destrozadas que congeladas retenemos eternamente.

Caminos abiertos


Son los caminos de quien los transita.
Son los caminos de quien impide que en ellos crezca la hierba.
Son los caminos de mis pasos.
De la osadía de transitar su pendiente.
De no temer a su meta.
Caminos de ida y vuelta.
Caminos para llegar a ti.
Camino abierto para que llegues
tú a mi.

martes, 6 de diciembre de 2016

Triste de mi


El triste caballero de la mano en el dolido pecho.

Caminos


Con demasiada frecuencia la vida decide nuestros caminos.
Con frecuencia nos fuerza a caminar por los precipicios, por los que el fin de nuestros días, nos despeñará.
Al filo de la muerte, cortandonos con el afilado filo.
Delgada línea que separa las mortales infracciones, del obrar acertadamente y continuar jugando.

Igual


Hay uniones que resultan fascinantes.
Cuando te solapa el cuerpo perfecto.
Impresiones que sólo son posibles con el igual.