domingo, 30 de diciembre de 2012

Huésped


Trátate como huésped y peregrino en la tierra, aquí no tienes domicilio permanente.
En la sucesión de puertas que unas a otras se enmarcan, procura no perder la calma.

El odio


El odio y la pena son sentimientos incompatibles. No odiamos a quien nos despierta pena.
El odio nunca lo alberga el ganador, el primero.
Son los ignorantes los que odian; lo desconocido, lo por conocer, lo que no abarcan, lo que no entienden, lo que les supera...
El odio es siempre una falta de respeto, que encierra una no asimilada derrota, un no conseguido trofeo y envidiado hasta extremos enfermizos en las manos de otro, el odiado.
El empático y benevolente no odia odia el egoísta, en su trastorno de desear con ansia desmedida lo logrado y ganado por otros, que muchas veces es muy poco e incluso nada.
Odiar es no ser feliz con la vida que te ha tocado en suerte y en la que todos tenemos un amplio margen de maniobra.
Las cosas importantes son las más difíciles de ver.

Las alturas

No hay vicios que no tengan implícito su propio tormento.
Los envidiosos aullarán de dolor como perros rabiosos rociados con ardiente pez.
A los amadores de deleites os comento que para el no hay nada encubierto.
La vida de los hombres se pasa como una sombra, rápidamente.
Las alturas son un lugar de privilegio, peligro y castigo.
Por qué pensar en vivir mucho si no tenemos ni un día seguro.
Bienaventurados los que precipitados desde lo alto se les quiebra la cabeza.
Camina dentro de ti y llegarás muy lejos.
En todas las cosa hay una falta y en cada lugar siempre habrá quien te ofenda.
No te enredes en el amor complicado, impuro y en desorden, en el no está la puerta del cielo.
Hay que darlo todo por el todo y ser nada en aras de alcanzar la más alta cumbre.
No te consumas en vana tristeza, a quien te haga sentir triste aniquílalo, en el presente hay que caminar de desafectos muy, muy, muy ligero.



sábado, 29 de diciembre de 2012

Velo tupido

Las invisibles costuras de tus puñetas traicionan tu ademan.
Tus graznidos sonoros y graves donde van.
Titila el velón, en el ramplón salón.
Sonríe guasón el chino dragón.
Brisa seca y catabática de confín.
Heredero, delfín.
Calentura de holgazán.
Es tu obrero un enemigo pago.
Esmeralda, tizón, borrado renglón.
Velo tupido que resta gratamente mucha visión.



La llaga


Compartimentaré el dolor, en pequeños y estancos fanales, donde las hieráticas mariposas no los erosionen y no minen mi rica y profusa estructura.
Años de amor, años de dolor.
Liquido inflamable que inflama LA LLAGA, piedra clave de mi arco dolor.
Loco de amor correré al encuentro de un nadie devaluado en la inquina y mezquindad de tu ralea, pústula, ponzoña de amatorio engaño.

Alabarda

No escudriñes su magnificencia o quedarás cegado por su gloria.
Tormenta satánica que te hace mal pensar y ofender con la divina desconfianza.
Terminarás rectando para alcanzar unas migajas de magnanimidad.
En el termino del termino una alabarda te traspasará.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Pieles de travestido

Miserables mendigos de amor.
Ante la falta vital.
Con las reglas del nuevo enfoque.
Manual de falsa seguridad.
Cegadoras sonrisas.
Os padece el mundo.
Remedadas en las pieles.
Despreciadas por el ser.
Arrastradas por el parecer.
Cáncer, dolor de iniciado siglo.
Estafadoras lobas, a la caza de corderos.
Seré el moscóforo que una a una libere presas.
Proclamaré vuestro travestimo, para evitar el tropiezo.


Posos de adivinación

Todo ira bien en el primer instante del último instante.
Vástago de finiquitado linaje.
En los posos del velón adivino la urdimbre.
En el postrimero y final momento atravesará el arco carpanel.
Corsario que orna tu vientre.
Tilde de seno estéril.
Nada has parido, nada parirás.
En las palabras cruzadas está la certera puntería.
Nada teme el que duerme mecido por la luna.
Merecido cardenal de esquivado zarpazo.
El emisario tras el iconostasio temerá tu ira.
La espinela acompasa la colocación del vulnerable mampuesto.
Tras la cojera del corcel y el retraso en la misiva, te desmoronarás.
Rapto bajo la bóveda de panderete.
En la esfera de adivinación, veré un lebrel, una hogaza y la corona del delfín.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Lastre

Miedo de ti.
Miedo por ti.
Miedo sin ti.
Neblina, antruejo, zarpa.
Me duele la yaga del alma.
Con tu hurgar sin calma.
No alcanza tu ansia de pitanza a saciar tu panza.
No te miraré pues siento vértigo de tu gula.
Galimatías, garabato, renglón suelto.
No me piques, que suelto lastre.
En la arena que mide el tiempo avisto tu insustancial negocio.
Cabeza de medusa que petrifica a mis amantes.
Rata que envidia al gato que caza aun teniendo guantes.
No te espantes es un espejo y es tu viva imagen.
Eres ojos rojos de nocturna fiera, ¿estas seguro de que me quieres de veras?.
En la pira del mártir, por tu poza de ira.
Corcoveta hiena, reptil fiero.

El amor

El amor no es un estorbo, ni estorba.
El amor no es un impedimento, ni un tropiezo.
El amor es respeto al camino común y al camino propio.
El amor es compañía en duelos y fiestas.
En llanto y alegría, pero nunca, nunca chantaje gratuito y pedigüeña demasía.
No me pidas lo que no me das, no interfieras en el amor que otros me dan.
En la caridad te mido, en tu entrega me entrego.
Y sin ninguna cautela a quienes tu quieres yo quiero.



miércoles, 26 de diciembre de 2012

Cretina espera


Látigo que fustiga mi espalda en inmerecido castigo.
Paciencia que afila la hoja de la daga venganza.
Sera lo mejor revivir tu último espasmo.
Lucha de rezagados parapetados esperando la debilidad, la flaqueza, el desfallecimiento, la caída, y en ese instante saltar rabiosos sobre la anhelada pieza, trofeo, matriz de muy lejanas desdichas.
Llegara tarde, pero llegara, lo veré en mi ancianidad, en tu ancianidad.
Cosecha agria y tardía, último plato, postre fermentado.
En el último instante el cambio de estado,  de por vengar a vengado.
y resuelto el conflicto, me duele todo igual, duermo igual que antes, mal e intranquilo.
Cretina espera de cretinos conflictos.
Recuerdo la mueca de mi último instante.
Siempre alguien nos sigue, y da fe de lo ocurrido. El mundo tiene mil ojos que hacen visible lo injusto.
Vida sin vida, y en vida muriendo.
Pasillo de zorras con armiños, de bufones con linces, de hienas con focas, de cerdas con sintéticas pieles, nada tiene de mística la piel del cordero cuando la porta y enfunda  a la estafadora ramera.


San Esteban Protomártir


Sentiré las pedradas de los que vencidos por la envidia precipitan contra mi tan inmerecido regalo, más aun apedreado soy paradigma y modelo, y sigo siendo envidiado.

Equilátero

Petimetre que en la flaqueza encuentras tu entereza. Duque de ladrones, ladrón de duques.
Extraño equilátero, ardid en el tapiz, tesoro no sudado, reverendo amigo de lo ajeno.
Sed de manteca, berreo de reina tocada y casi hundida.
Ni alta, ni lista, solo oportunista.
Arrebato de mi clausura, saeta que acierta certera en el luneto, repique inquieto, fingida doma.
Falso es vuestro prometo.
Marmita avara.
Ruego por la llegada del ángel que ampute de un tajo diestras ladronas.
Antorcha, velón, candil, redoma de certero acero.
Matorral de torre hidalga.
Faro de perdición.
Magnética y estéril gema, que de estragos generas a quien te cree y decide caminar a tu vera.
No es noble nacer, es noble noblemente vivir.
Nadie roba el amor y el amor no roba a nadie.
No olvides que el olvido y el perdón son aliados de ladrón..............

Caridad

La discreta navidad de luces y sombras esta en transito.
En lo sencillo nació el grande, en este mundo de pequeños con ínfulas de muy grandes.
Huyendo, como huye la bondad, empujada por la vorágine de perversión a los insulares confines.
Pero sin arredrarse, porque todo pequeño cambio cambia mucho.
Infrahistoria sagrada que reclama lo domestico como cimiento del alma. El pequeño ambiente es tan importante, tan pequeño y tan importante.
Búsqueda de los iguales entre lo denostado y lo común, fuera del ruido y de las primeras filas, donde a tantos les gusta siempre STAR.
Son mis iguales los pastores, los siervos y muy pocos, pero algunos inteligentes señores.
Se que la tropa creída y mortal odia la navidad, esa navidad hueca que ellos han creado entorno a la nuez de la autentica navidad. Yo no odio la navidad, deseo y vivo solo el núcleo rico y duro de la autentica navidad.
Sois vosotros los que os enfundáis en lo superficial, los de las minifaldas con patitas gordas ,los de pelos de panocha de extravagante color, los que vivís del nuciente rédito de la estafa de los montes de piedad.
Un puesto alto tuvisteis y nada hicisteis, ya rendiréis cuentas.
Sois noche de premonitoria pena, os adorna el brillo del sol, no es vuestro brillo, es gentileza del nacido Niño Dios.
Sois ineptos que medran en la política, sois política que se rodea de ineptos.
Aprended del que todo lo da y nada pide, eso es caridad.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Rastrun

Rastrun, rastrun va la víbora.
Rastrun, rastrun va el alacrán.
Rastrun, rastrun se arrastran los dos.
Es rastrero el mal.
Que gran mal hace el rastrero.
Rastrun, rastrun herido voy.
Rastrun, rastrun de aquí saldré.
Rastrun, rastrun de tu veneno dañino me he zafado otra vez.

Din don.

Diatribas de mala madre.
Sermón de rencor.
Toxico elixir. 
Macerada demacración.
Azar de azares, que por azar te edificó.
Torre tuerta.
Tuerta sombra.
Sombra de ponzoña.
Alma de roña.
Din don, suena el esquilón.
Son de filtiré, frívolo traspié.
Bordado mantón digno de zafio ramplón.
Din don, din don, y el badajo tolón.



Envidia de bribón, lodos de cabrón

Tu lodo mancha mis acciones.
Más nada temo.
La acción es bella y su fruto más.
Caridad que intenta enturbiar el bribón.
Las rosas del corazón que inalcanzables a las máculas, dan fe en su brío del poderío de amor, de una fiera y generosa voz.
Dime devaneada en odios y cautelas, no ves que tu desatino y superficialidad no llena a los pobres la cazuela.
No me mires intentando restarme.
En el circo gano el dinero y el circo entero en misericordia se luce.
Y tu sucio vaho no empaña, pues el brillo de mi oro esta inalcanzable para tu calaña.
Zorra de torpes mañas, no farfulles mira y pon en pie si puedes mi campaña.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Carta no escrita

La caridad tiene la clave.
Caridad del cobre.
Caridad de la plata.
Caridad del oro.
Graníticas jambas de angosta entrada.
Malandrín, bribón estafa de mamón.
Vida, piel de amigo pillado en traición.
Demasiado horror.
Demasiados zainos.
Sin freno el Can Cervero persigue la mortalidad.
Habéis devorado mis manos.
En ellas no esta el talento.
Futuro de cera y sueños que habita en la cámara circular.
Sin obstáculos camina el alma entre lagrimas que rebosan copas de licor.
Canalón dragón por donde llora el tejado de mi casa.
Prolonga tu vida de infante, ya tendrás tiempo en la vida de adulto para amargarte.
Hacia atrás sin desandar.
Vencen los plazos de complicaciones.
Seguro horizonte de pesadez que hay que aligerar.
Privado torbellino en el salón.
Sorbo de azucarada prisa.
Azul que no es rojo, rojo que no es amarillo.
Fugaz blanco níveo.
Perdura el amargo sabor del café.
Daño en el cielo del paladar.
Carta no escrita, ni enviada, que muta en la memoria.
Sin fin y sin cesar.
Contéstame lo que no te pregunté.
Dime lo que no te contesté.


Coplas de caridad


Contentaré a mi Dios.
Redimiré condena.
Atesoraré en su reino de gloria y paz.
Coplas de caridad.
Tesoros de amor.
No solo de pan vive el hombre, pero para caminar necesita pan.
Dar para recibir, recibir en el dar.
Balanza de elegantes gestos que con claridad meridiana al interior te asomas.
Música para sobrevivir.
Poesía alimento del cuerpo y del alma.


martes, 18 de diciembre de 2012

Capotillo torero


Mi predecible y ajeno mañana se desenvolverá entre coplas de caridad.
Tesoros de empatía.
Brillantes de compasión.
Esmeraldas de compañía.
Carey que calado encierra y protege de las fieras tu pulcro corazón.
Un cofrecito filipino.
Una gargantilla de coral.
Una cadenita de oro fino.
Y ni una sola yaga por restañar.

Manuel Mujica Láinez


Merced sin fin de ciega justicia.
Estoy rodeado de almogabares y nada temo.
Razones de calle oscura que hacen insostenible la quiebra.
Mandarinas verdes.
Golondrinas que retiraran de mi corazón las espinas.
En las zancadillas del mal amor.
Donde medra la injusta revancha.
Represa de ofensas que en el zaleo de sargazos me ahoga.
Se que la escoria oculta un cándido infante.
Encuentralo o mi condena sera perpetua.
Declinare el perdón.
La brumosa ofuscación bruñe bronca mi mística venganza.
No te atacaré, esperaré que el destino te ataque.
Sombra azul para una mirada nada celeste.
Asías, tan lejos, sin prisa, sin pausa, sin nada.
Celestial ausencia envuelve tu presencia.
Peces gordos que devoran morganitas, tanzanitas, espinelas y berilos.
Alimentan permanentemente el brillo de sus escamas.
El brillo para brillar devora brillo sin cesar.
Hoy en tu dedo campea un escarabajo, mañana conversara con Zeus.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Bastón de moribundo

Volaré de noche.
Contra corriente.
Con la gélida brisa enfriando mi calenturienta mente.
Lejos de la tónica sin razón.
Proeza de frases efímeras de arena.
llovizna de fino y penetrante dolor.
Poza de plegarias no cumplidas.
Postigo de puerta trasera.
Sobrio y despojado.
Presto para huir.
Y hacer volar por los aires la imprenta de tus calumnias.
Mancha de sombra perpetua.
Demacrada mueca de alfeñique.
Cenicienta y ceniza de miércoles.
Bastón de moribundo.
Último ultraje.




domingo, 16 de diciembre de 2012

La primera pedrada

Está tu pendón en el espadaña que domina el sendero.
Yelmo, coraza, cerrazón.
Abrirás la boca y saldrán escuerzos.
No hay nada peor que la primera pedrada, todas las demás vienen en tropel detrás.
No hay nada peor que el primer hachazo, todos los demás vienen detrás.
Tras el osado, vienen los indolentes, los furtivos, los envidiosos, los cobardes y toda la tropa de los sucios que solo vivían para verte caer.
Os habéis retratado, dedos de mis manos, muros que afianzabais mis muros, no os vi, me cegó que en vuestra mesa comí, que mi pan y mi mundo compartí, que con vosotros en vuestras penas lloré, que por las noches por vuestros propósitos recé, que creí vanamente que en un rincón de vuestro corazón habité.
Y habéis sido vosotros los primeros en coger las piedras, en levantar las manos y con saña, sórdida e injustificada saña, proferirme el peor de los daños la pedrada de la traición.
Ya no os quiero, os detesto, estáis en el destierro de mis afectos, habéis sido hienas mutiladoras, que hasta tres veces seguidas me habéis negado.
Ahora soy yo quien reniega y os digo que ni vuestra piedras ni vuestros hachas han hecho que no siga en pie.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Rencor de afaníptero

Rencor de afaníptero.
Amargoso parámetro.
Explanada de esquileo donde nadie sale indemne.
Estanque diabólico.
Turbiedad de limarones.
Esquina donde tuerce el vicio.
Rata con dientes de oro que deslumbra la angosta calle con sus sermones de portera.
Con la boca abierta noche y día para lucir el dorado brillo de acarreo.
Hartazgo de zamarra tropa.
Temerá el faraón la mano zafia y asesina del ramplón.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Acoso

Sumido en el limbo de las cavilaciones.
Con las destrezas menguadas por el acoso.
Cerco de maldades.
Asedio de buitres.
Fastidiosa virulencia de vampiros ávidos de purpura.
Pingüe motete de anomalías.
Tendré que demostrar mi inocencia en la soflama de injurias.
La pelona gallina envidia al pavo real.
Derrocharé el color enmendando tuertos renglones.
Un océano de aburrimiento es vuestra vida.
Vicio de molicie.
Molicie de vicio.
La verdad es difícil.
Es ingrata bandera.
Daño apuntalado en subjetividades de portera.
Restañare la sangrante llaga.
Y prometeré solemne.
Que vengaré en cadalso mi perdida calma.


jueves, 13 de diciembre de 2012

La seda

Cuando las monas se visten de seda.
Lo poco importante que es tu importancia.
Lo poco trascendente que sera tu trascendencia.
La poca información que generara tu ausencia.
Lo poco elegante que es tu existencia.

martes, 11 de diciembre de 2012

Los grandes incomprendidos

Al igual que hay maltratadores de animales, hay maltratadores de propietarios de mascotas, somos los grandes incomprendidos, los denostados, los tildados de locos, de trastornados, los despreciados e insultados por amar de forma limpia y pura a nuestros bellos ángeles de compañía.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Bodoque desfacetado

No hay peor ignorante que el soberbio.
Maniqueísmo de dolientes ingenios, torsión de argumentos.
Callejuelas de vicio, atajos para justificar tus robos.
Ciervo de jade, presente, soborno.
Jinetero virrey que farfullas dialectos de condado.
Galimatias que en las revolturas y embozos, estafa viudas.
Remolino que levanta hojarascas para ocultar el ardid.
Bodoque desfacetado que chirría coronando el esbelto y flamígero chapitel.
Incendiaras los renglones que no te loan.


Los racimos inalcanzables

Cambiar para permanecer, buscando formulas para poder cambiar.
En el fin de un mundo esta el principio del universo.
Coseré para brillar, brillare para coser.
El vació no existe y ya ha sido ocupado tu sitio.
Encajaré donde me proponga encajar.
Paso a paso caminare hacia cualquier lugar, los iguales vendrán a mi.
Es el deseo de variedad, de racimos inalcanzables.
Distintas horas para distintos días, sin rutina en el desorden de la variada y nueva existencia.

Abnegado amparo

Bella insipidez que valerosamente abandonas el reino celeste de mi amor.
Con el arma de tu deslumbrador atractivo.
Desenfrenadas oleadas de turbada seguridad.
Nunca te darán lo que yo te doy.
Yo te obedezco, ¿pero tu estas segura de que otros te obedecerán.?
Abandonas la rendida sangre de tu hermano y te fundes en orgía con el vicio de mi rival.
Dios te salve en tu nueva andadura fuera de mi abnegado amparo.

Infantes flamígeros

Asoladores desmayos de autoayuda.
Conjuras de salvajes ignorantes.
Mirar y robar en un verbo.
Estatus de ultrajadora ralea.
Insignia indeleble de perdición.
Te delatara la desatenta mirada.
Sucia mugre que despierta asoladores recuerdos.
Estoy haciendo muy bien derribando la pérgola de desdichados afectos.
Donde pongo el ojo pongo la bala, bala de desatinos.
Descamisado haciendo trampas, no me rendiré en la búsqueda del canon de belleza.
Sueños proféticos.
Llamaradas azules de toxico gas.
Alucinatoria narrativa de paupérrimo renglón.
Infantes flamígeros, espectros de ayer.




lunes, 3 de diciembre de 2012

Ineluctable más allá

En una maniobra de pájaro travieso, que lee ineluctable palabras en la arena y que después borra el oleaje.
La marca de la muerte esta en la húmeda penumbra.
Insensible ya nada te quemara y no ansiaras la revancha.
La excitación ya no esta en este mundo.
Enardecido placer cifrado en el más allá.

La hojarasca

Me abstraeré de lo que ven mis ojos.
Serán los perfumes del campo.
Los que den forma y camino al destino caprichoso.
Sin tener yo ninguna intención el azar hará que te mate.
Y se cerrara la profecía.
La mano que te acaricio te matara.
El amor la más sanguinaria de las armas.
Amor y odio.
El que te amo por su acto se odia.Y el mar de escarabajos curuscantes, murmurara de el.
Larga cabellera que a tirones alisan los dedos.
Contorsionista extenuado de esquivar dardos de dolor.
Se le antojara al viento arrastrar caprichosamente la hojarasca.




Santa Catalina


Si tuviera algo que celebrar, recordaría el dulce mandarino, el verde laurel, el ligero avellano, los bancales de naranjos, el desnudo e imponente árbol adornado de anaranjados caquis, el huerto de Santa Catalina y su arroyo.
Pero yo ya no celebro nada, salvo que estén vivos mis amados seres, el circulo intimo, el núcleo duro de mis afectos.

La fe

La no religión es una religión, a veces con principios más estrictos, dogmáticos e irrespetuosos, que la más fanática de las creencias.
Si el sol sale para todos y es el astro rey, si el no discrimina ninguna fe, y el lleva mas tiempo que nosotros aquí, ¿porque lo haces tu.?

Envolvente humedad gris

El amor mantiene a raya el invierno.
Dejarse caer en unos cálidos brazos.
Después del cansancio de la soledad.
Cuanto tarda en llegar lo autentico.
Denodada lucha contra el desfallecer.
Aparentemente fácil como dejarse caer.
Tus latidos mitigaran mi frió.
La última parada.
La última vez.
Para siempre tu palma en mi palma.
Sintiendo la sincronización de un palpito.
Pulso, impulso para superar el frío invierno.
Estación de frías lagrimas y envolvente humedad gris.




domingo, 2 de diciembre de 2012

Únicamente

En la nave única.
En la única fe.
Con el único Dios.
Signado por el único bautismo. 
Del único pueblo.
Con un único fin amar.
Amar únicamente.

Vivo como pienso

La fealdad velada es menos fealdad.
Todo es provisional incluso sera provisional el orden nuevo.
Los asilos serán la última de nuestras provisionalidades.
En este provinciano mundo, no te ofenderé contando en publico tu raquítico salario.
La importancia de hoy es la sin importancia de mañana.
Escrúpulos de franca mediocridad.
Desdichada gracia.
En tu hundimiento reside mi flotabilidad.
Nada ocurre pronto, por eso es necesario saber esperar.
Pensaba que duraría eternamente, parámetro infinito en nuestra finita existencia.
En esta esfera de prohibiciones nada dura siempre.
Sin mirar atrás, pero sin olvidar, todo esta escrito para impedir el olvido y la cuenta no saldada.
Cuando caigáis en desgracia, todo lo recordare y con réditos os lo espetaré.
Talentosos para la escasa luz de un lupanar, pero no para resistir la luz del sol.
Yo no temo al astro rey, todo lo mio es publico y publico todo lo mio.
Vivo como pienso y pienso como vivo sin ninguna perturbación.
Prodigiosamente moderno pero es un dogma nada seguido por los autoproclamados modernos..........................

El descalabrador tropiezo


Son tan insoportables los muy perfectos.
La suerte del fracaso.
La brillante decepción me posibilito llegar hasta ti.
Hablar de lo ligero.
Lo ligero de hablar.
El miedo a uno.
El miedo al control.
El miedo a perderlo.
El miedo a la tentación.
Al descalabrador tropiezo.
No se lo que quiero, solo se lo que persigo.
Y me atormentan las caídas en la consecución de mi meta.
El ventanal de la gloria esta al final de un larguísimo pasillo.
Pasillo lleno de puertas, a las que la tentación te invita a pasar.
Las excepciones a los principios son un salario que diezma los ahorros que compran el palco de la gloria.

El invierno

El la resignación del invierno.
Mis fríos labios, besaran tus fríos labios buscando el calor.
Urgencia de dolorosas confidencias.
Corto días de sol y raquítico amigo calor.
Cada uno en su hogar, en su fuego.
Enclaustrados entre las cuatro propias paredes.
Y entretenidos por lo que atesoramos.
Tesoros de vida y calor.
Preservados de la intemperie hostil.
Invierno egoísta de desatención.




El ácido hialurónico



Volatinero fulidor que azuzas tontas gacelas.
Nunca con vosotros paseé entre iguales.
Siempre mi autosuficiencia me permitió esta desigual transacción.
Os acostumbre a esa demasía, a ese derroche.
La miseria es tan fácil de sustituir.

Ídolos de escayola con pátina de oro.
Si, el innombrable, el de las cultas palabras que ahora evitáis.
El paraíso de vuestros afectos tiene tanta parcela agria.
Pan embriagado en hiel.
Infierno de aturdidas valías.
Aturdidos no validos, con ínfulas de infierno.
Dios existe y os aseguro que no esta en vuestras casas.
Fiasco de amor.
Amor de fiasco.
Santos que existís por las velas que unos a otros os ponéis.
Ya que ningún milagro obráis.
Reliquias de huesos de pollo, de espinas de sardina, de virutas de puerta vencida y desvencijada.
Brillo de plástico y de falsario y protector barniz de yate.
Pandereta de oligisto que envidia al neto rodio.
Amenazas de falso amor.
Paripé, juego de la gallinita ciega.
Carnaval, mascarada en la que unos a otros os premiáis y aplaudís.
Os digo, el ácido hialurónico termina aturdiendo la mente.
Anticipada senectud de medio siglo.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Lago de miasmas.

Deslavazaré el acartonado amasijo de pliges de almidón.
Diestro remo, diestra arma.
Corta el filo del afilado naipe la tramposa palma.
Pido calma en esta laguna de túrbias aguas.
Siluros que a la vera de mi barca nadais, no cejeis en el empeño de defender la noble causa.
Solo los sucios quieren que sean sucias todas las almas.
Forma el fiel viento pequeñas crestas afiladas como alabardas.
Lago de miasmas, donde mis enemigos quieren que naufragen mis alabanzas.


Vera, rivera de odios y lodos.

El peligro de caminar a tu vera.
No es mi trayectoria el deseado camino recto.
Mece tu mano en tortuosos meandros mi transcurrir.
Celos de destrucción.
Recovecos sangrantes en los que me derrocho en incesantes pedir perdón.
Ladinas caricias que minan mi torre.
Baluarte que con denodada labor cimentaron mis padres.
Fui raudo, mas hoy en farfullas me estanco, descompongo y corrompo.
Aguas de limarones y sargazos donde viven felices los sapos.
Vera, rivera de odios y lodos.
Construiré un dique, me haré un pantano y que los patos me naden y se coman los sapos.