Si el viento tiene razones. Démosle la razón al viento. Para que él la esparza. Para que él sea aliado en la contienda. Para que él la mecha prenda. Para que ardiente asole los campos de cizaña. Démosle la razón a quien la tiene. Para que con seguridad la esparza.
Fascina el aluvión y lo romos que son sus cantos. El sereno borde mil veces lamido. La rana que sueña en los espejos someros con un beso. Con el milagro de la liberación. La libertad en un mundo que tiene una cadena tan corta. Un radio tan estrangulador. Cíngulo de sed que define reino Húmedo confín de deseos sin príncipe. Un príncipe que nos libere de este somero estanque tan húmedo.
Aguardiente de mañana. Fuego para aclarar el día. Para hacer recias mis frases. Para atinar con los dardos. No todo ahoga. Pero el silencio mata. Valiente de fuego. Sediento por limpiar con agua.
Sufriendo la enfermedad de confiarse. Buscando la cura de desconfiar. Sintiendo que los enemigos son los próximos. Y que para salvar mi vida debo callar.
Todo se cocina, todas las misivas están cocinadas. Filtro que aderezan mensajes. Frenos al caballo desbocado de la cruda verdad. En fina mesa, en fina vajilla y trinchada con plata. Y tras el festín se lanza la pitanza sobrante adecuadamente especiada. A un pueblo domado en la arenga fácil y en la promesa huera. Aun pueblo que de parte cacarea. A un pueblo desplumado. Migajas para el cegado. Para el hambriento que con raspas han comprado. Para el que descuartiza mentiras cocinadas, con sus cuchillitos de hojalata.
Revolotea la polilla emperador. Presagiando el fin de la fineza. Abriendo en su batir el portalón de la bajeza. Pavón real que inaugura la ralea. La corte sin reaños. Que como troupe muerde con fiereza. Alas de lutos metálicos que anuncian dramas. Dramas que traerán más lutos. Lutos que conformaran el páramo. Páramo de muertos sin enterrar. Que alimentaran la indómita maleza.
"Es tan sencillo vivir como sencillo es ser feliz, vivir es dejarse llevar y ser feliz es entre lo más sencillo y simple saber elegir. La felicidad es un río tranquilo que serpentea lamiendo el fértil llano, es pueblo humilde y lenguaje claro." Irsia Carolain Sprimbol
Se mece la palmera con las luces estroboscópicas de la tormenta. Se mece fantasmagórica entre rayos maléficos. Se mece en la lluvia rala que cae gorda sobre las tejas. Se mece con el tantán de truenos. Y en la algarabía de canes que aúllan a una luna muy menguante.
Esperemos que el indolente bueno venza al hiperactivo malo, creo que es mucho esperar, es hora de ir a buscar. Debe el bueno seguir rezando, pero debemos ser cruzados y abrazar los armas para defendernos del mal. Si no queremos que nos exterminen debemos frenar el exterminio. Ser bueno no es ser un timorato, eso es ser un cobarde. El orden no surge solo, es algo que se fragua en la última victoria, tras muchas agrias derrotas.
"No subestimes el estiércol, que tras convertirse en nutriente, renace como pecaminosa manzana. Lo pequeño como importante, lo importante como pequeño. Todos los peldaños son ascenso, si nuestro fin es subir." Yoransel de Omatog