Solido y solvente es el ruido de la calle.
Solventa mucho en la noche negra el puñetazo en la mesa.
Lo soez urde tretas para devorar al indolente que en la indefinición no reacciona.
Ante el grito se actúa, porque si no se actúa, te vence el grito.
sábado, 13 de septiembre de 2014
Jaleadores del drama
Cuando alguien no tiene nada que celebrar, celebra hasta las derrotas.
Es el circo una plaga donde la caída y su chanza sin proeza, son alimento del miserable y su miseria.
Se extiende el hedor del estiércol pero sin la virtud de su fertilidad.
Aliados de la catástrofe, jaleadores del drama.
Es el circo una plaga donde la caída y su chanza sin proeza, son alimento del miserable y su miseria.
Se extiende el hedor del estiércol pero sin la virtud de su fertilidad.
Aliados de la catástrofe, jaleadores del drama.
Las ramas de los sueños
Las primeras ramas que se tronchan con el viento de los años.
Son las bellas ramas de los sueños.
Vientos de hastío.
Vientos que nos dicen que ya somos viejos para los infantiles sueños.
Son las bellas ramas de los sueños.
Vientos de hastío.
Vientos que nos dicen que ya somos viejos para los infantiles sueños.
El enemigo de la calma
Para que la radiación del insensato amor no me alcance.
Toda muralla es poca.
Todo profundo foso es poco.
Son siempre pocas las torres de la ciudadela.
Son siempre pocos los medios cuando se trata de repeler al enemigo de la calma.
Pólvora
Pólvora entre babas sale de la boca soez.
Chisporroteo que entre chanzas incendia el aire.
Es la calumnia la semilla del infierno del débil.
Nadie quiere ver con el corazón.
Todos quieren hurgar, zaherir.
Cuanto seudo Santo Tomas.
Desconfiar es contribuir a arrasar.
No escuches la flamígera calle.
Escucha al que entre llamas arde.
Chisporroteo que entre chanzas incendia el aire.
Es la calumnia la semilla del infierno del débil.
Nadie quiere ver con el corazón.
Todos quieren hurgar, zaherir.
Cuanto seudo Santo Tomas.
Desconfiar es contribuir a arrasar.
No escuches la flamígera calle.
Escucha al que entre llamas arde.
viernes, 12 de septiembre de 2014
El aroma que disipado ya no vuelve
Con el sigilo del que hurta entraré en tu casa.
Nada se resiste a la bravura de la noche,
Es ideal el amor a oscuras.
Amiga aliada de los ideales.
Sin ver, con el solo entrever.
Te robare el preciado bien.
El aroma que disipado ya no vuelve.
Nada se resiste a la bravura de la noche,
Es ideal el amor a oscuras.
Amiga aliada de los ideales.
Sin ver, con el solo entrever.
Te robare el preciado bien.
El aroma que disipado ya no vuelve.
No existe la pieza perfecta
Tus palabras me han hecho pecar.
He leído entrelineas el ardor de tus desafueros.
Me he abrasado al leer que solo albergas deseo.
No existe la pieza perfecta.
Solo existe probar erróneas y ardientes piezas.
He leído entrelineas el ardor de tus desafueros.
Me he abrasado al leer que solo albergas deseo.
No existe la pieza perfecta.
Solo existe probar erróneas y ardientes piezas.
A solas con los Santos
Se flagela el que no consigue.
Se flagela en la oscura alcoba.
A solas con los Santos que saben de debilidades.
A solas con la meta que marca los fracasos.
Se flagela en la oscura alcoba.
A solas con los Santos que saben de debilidades.
A solas con la meta que marca los fracasos.
jueves, 11 de septiembre de 2014
Donde el traidor medra
Victima de los días impares.
Victima de los abrazos rotos.
De los besos partidos.
De los corazones lentos.
De los pasos torpes.
Del amor vendido.
De los amigos necios.
La mentira vende fraudes.
El disfraz vende farsa,
En el revuelo el traidor medra.
Estar parado no es estar quieto.
Victima de los abrazos rotos.
De los besos partidos.
De los corazones lentos.
De los pasos torpes.
Del amor vendido.
De los amigos necios.
La mentira vende fraudes.
El disfraz vende farsa,
En el revuelo el traidor medra.
Estar parado no es estar quieto.
El peligro madruga más
Los salvadores madrugan, pero madruga más el peligro.
El pastor nunca duerme.
El lobo nunca duerme.
Los hijos heredan vigilias, si quieren salvar del peligro a sus hijos.
El pastor nunca duerme.
El lobo nunca duerme.
Los hijos heredan vigilias, si quieren salvar del peligro a sus hijos.
El alma del necio
Fatiga crónica, hastió enorme.
Se parcela el alma del incauto.
Se agria el alma del necio.
Solo el tonto se rinde al gobierno del mastuerzo.
Se parcela el alma del incauto.
Se agria el alma del necio.
Solo el tonto se rinde al gobierno del mastuerzo.
Curvas
Adorador de la perfecta curvatura.
Amante de las febriles cuevas.
Fiel inclemente de la voluptuosa forma.
Se pierden los dedos en el recodo.
Encuentra el deseo en el meandro acomodo.
Suaves lomas, ardientes simas.
Venus de dulces formas.
Venus roma.
Carne trémula.
Carne dulce.
Carne de mi carne, sangre de mi sangre.
Amante de las febriles cuevas.
Fiel inclemente de la voluptuosa forma.
Se pierden los dedos en el recodo.
Encuentra el deseo en el meandro acomodo.
Suaves lomas, ardientes simas.
Venus de dulces formas.
Venus roma.
Carne trémula.
Carne dulce.
Carne de mi carne, sangre de mi sangre.
Mirándome a la cara me hieres
Que maldad encierra el que adrede hace maldades.
Daños a sabiendas.
Sabedores del daño.
Nunca debería ser perdonado el que zahiere con los ojos muy abiertos.
Daños a sabiendas.
Sabedores del daño.
Nunca debería ser perdonado el que zahiere con los ojos muy abiertos.
Estados Islámicos 11 S
Violáceas espaldas cortadas por los golpes y los violentos latigazos.
Estados que hacen temblar, estados ante los que tiemblo.
Como pueden unos ojos abiertos ultrajar de ese modo al hermano.
Como pueden mofarse de sus despojos.
Como pueden desfilar con el trofeo de su cabeza.
Como pueden orinar sobre el dolor de la madre.
Como pueden echar sal en la herida del infante que por amor llora.
Estados de miseria moral, baldíos de amor.
Dios no blande espadas, es el hombre el que las blande utilizando en falso el nombre de Dios.
Estados que hacen temblar, estados ante los que tiemblo.
Como pueden unos ojos abiertos ultrajar de ese modo al hermano.
Como pueden mofarse de sus despojos.
Como pueden desfilar con el trofeo de su cabeza.
Como pueden orinar sobre el dolor de la madre.
Como pueden echar sal en la herida del infante que por amor llora.
Estados de miseria moral, baldíos de amor.
Dios no blande espadas, es el hombre el que las blande utilizando en falso el nombre de Dios.
Mi abuela
La abuela, madre de nuestros progenitores es un libro de historia vivo, que desde la calma de su salón nos cuenta el ayer familiar, los usos, tendencias y pensar, nos habla desde la vejez esa segunda infancia que cuando eres niño sientes tan próxima. Las abuelas y su olor y su piel, y esa autenticidad sin potingues que era la verdadera vejez. Yo siempre adoré a mi abuela Caridad, mi abuela materna..........................
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