
HOYOS Y EL ORGULLO HIPÓCRITA GAY
La doble VARA de medir, la de medir a los nuestros, y la dura VARA para golpear a los que nos empeñamos en llamar enemigo, cuando solo es alguien que tiene otra ideología y la misma orientación sexual que el que hoy es alcalde de Hoyos y ayer cuando buscábamos votantes, el candidato, él era el gay bueno, el gay socialista y yo era el gay malo, Satán, el que había que neutralizar llamándolo MARICÓN, porque es el gay de derechas, acusándolo de pedofilia, difamándolo, sin importar en ningún momento que ese gay, que soy yo, tuviera sentimientos, familia y reputación. Pero a ellos eso no les importo y machacaron y machacaron, y tengo la suerte de ser fuerte y de no tener dobleces, por eso no me doblegaron. Pero una persona de espíritu débil con esta campaña se podría haber suicidado, como en la película "La calumnia,The Children's Hour película estadounidense de 1961, basada en la obra de teatro homónima, escrita por Lillian Hellman. Recomiendo su visionado nos traerá a la mente los ambientes asfixiantes de los pueblos y la de adeptos que concita la calumnia.
Pues ayer esa corporación nueva, osea su alcalde y concejales pusieron en el balcón de la casa consistorial la bandera del arcoiris y se envolvieron en ella para enjuagarse la boca después de haber sido, o indolentes o haber esputado terrible bilis sobre mi. Suena cínico y chocante este alarde de progresía, cuando ninguno de ellos salio a parar la campaña, o a apoyarme frenando el acoso y daño de las acusaciones de pederastia, que como cobardes las hicieron en chat, en redes sociales cerradas o corriendo las calles, esparciendo cizaña sin el nombre del sembrador, cerrando la posibilidad a mi defensa legal, al no poder hacer a nadie responsable, salvo al mensajero que me traía estos envenenados presentes y que tenia miedo a desvelar los autores o los desvelaba pero con la protección de su anonimato. Así envenenaron el colegio, la sacristía, "Caritas Diocesana", etc....... Haciendo un daño ingente ami familia y creando una polarización de odio en el pueblo.
Por supuesto el perdón para ellos no existe, ni lo han pedido, ni se espera, pero como guinda llegan y lo intentan tapar todo con el arcoiris símbolo del respeto, de la tolerancia, no de la hipocresía y de la fobia.