Trazado de infalibilidad. Retícula para los pobres diablos malditos. Es viejo leer y comprender. Ahora ni se lee, ni se comprende. Portezuelas traseras para los que se enroscan en las alcobas. Esos son los monstruos, los del oficio antiguo. Los del corazón apergaminado. Mundo acuático donde todo es roce e inmersión. Mundo de piedra donde todo es duro. Reino donde si estás vestido de ética no puedes nadar.
Está el engaño en el enfoque, en el angulo cerrado que discrimina vació. Discrimina ausencia, que denota escasa concurrencia. Mentiras televisadas que podan ramas inconvenientes. Es el sectarismo de la información. Es el sectarismo y su teledirigido mundo de noticias. Periodistas a los que se les ve el plumero, las plumas de grajo vendido. Si no te doy presencia eres un gran ausente. Televisiones de sátrapas. Sátrapa que venden imagen televisando sus mediocres algarabías.
Luces que no embaucan. Que por la satinada piel se deslizan desvelando beldad. Es tan importante la orientación. Tan importante para la verdad. Que solo mirando de frente a la luz. Se desvela pura la pulcra suavidad. Luces para no deslumbrar. Luces para con claridad mostrar.
Cuando coinciden las lluvias y llueve dentro y fuera. Y te sientes tan empapado que pensar sin tristeza cuesta. Hay tantos días en los que mi andamiaje sonríe. Y yo en la soledad en compañía me siento así. Demasiados y prefiero no contarlos porque su porcentaje asusta. Hecho el cierre a otro día, porque mientras duermo no suelo llorar.
Como se sufre en el celo. Como se pena estando encelado. En ese ansia de sentir constante. El placer que dura solo un instante. Segundos de gloria que borran horas de agonía.
Batallas perdidas de solemnidad ridícula. Extraño olor a carroñeras gaviotas. Salvaje y solitaria agonía en la dispepsia. Todo es ignoto en este hangar de muertos. En esta fosa común de descanso perdido y eterno. Abatimiento mudo en el que la heroicidad se olvida. Peones al servicio de los espurios intereses del coronel.
No son dichosos los que mueren en la guerra. Solo son carne ultrajada al servicio de fines poco nobles. Huelen mal, sin poesía y sin lagrimas, solo alaridos de desesperación. Solo ira por no entender que no tiene nada de elevado matar, dejarse matar. Morir en la flor de la vida, sin sentir el calor de la mano suave. El beso de la madre fiel. El miedo es ya una erosionada roca, es arena de pecados. Es una tormenta de sinsentidos que atenaza y ahoga. Si fuéramos heroes nos recordaría la historia, nos edulcoraría el futuro
Me pesan los pies porque tengo empapada el alma. Doy pasos cortos y entumecidos. Pasos temerosos al filo de la caverna donde habitan mis enemigos. Al borde del mundo de sombras. Soy blanco fácil, amor fácil. Sé que quieren hacerme saltar por los aires. Por eso a pesar de estar mojado he aprendió a volar.
Pensar no sale gratis. Expresar lo que se piensa se paga caro. Nuestro mundo llama prudente al que guarda silencio. Llama sensato al que no actúa. Mundo de tibios espectadores. Mundo de frígidos que no saben amar. Que sólo se mueven a golpe de querer, de querer medrar. Corrientes de aguas subterráneas que socavan cuando nadie las ve.
Domados para dar impresión, para impresionar nos domamos. Todo miente, pero la mentira falsamente atrae y termina por defraudar. Los cuerpos miente, incluso más que las palabras. Porque modelamos nuestros cuerpos no para ser, si no para parecer. El hoy es un mundo de afeites y cuerpos afeitados. Los sentimientos son visceral química para crear vástagos fuertes, no para elevar el espíritu. Es la química la primera que miente, miente a la etérea alma que ante lo implacable se rinde. No es tener es sugerir que se tiene. Deja que el mundo amueble tus silencios que lo hará con sus mejores muebles. Deja que el vulgo deseque tus lagunas que en ellas levantará un Versalles.
En un mundo en el que todo se apaga, escribir es encender la luz. "Escribir ordena la mente, ordena el mundo que vemos y el que sufrimos dentro, y después de ordenado nos permite volverlo a desordenar." "Piensa lo que escribes, escribe lo que piensas, escribe y no olvidarás lo que has pensado Yoransel de Omatog
Soy barullo de embrollos. Soy barrunto de tormenta. Soy historiado copete. Soy histriónica desidia. Soy mariposa que desfallece encerrada en un fanal. Soy panteón de alharacas hueras. Soy vaga idea. Soy código que no sé descifrar. Soy sin ser y sin ser soy. Soy una mezcolanza de lo que ven en mi y yo no veo. De lo que me esfuerzo por hacer ver y nadie ve. Corro solo y llego el último. Soy el último en esta vida de dolores solos.